SIGLO XIV
Reyes de Castilla: Maestres de Castilla:
1295 - 1312 Fernando IV 1286 - 1311 Juan Osóres
1312 - 1350 Alfonso XI 1311 - 1318 Diego Muñiz
1350 - 1369 Pedro I 1318 - 1327 García Fernández
1369 - 1379 Enrique II 1327 - 1338 Vasco Rodríguez
1379 - 1390 Juan I 1338 Vasco López
1390 - 1406 Enrique III 1342 - 1358 Infante D. Fadrique
1359 - 1366 García Álvarez de Toledo
1371 - 1383 Fernando Osórez
1383 - 1384 Pedro Fdez. Cabeza de Vaca
1384 Rodrigo Gonzalez Mexía
1384 - 1385 Pedro Muñiz de Godoy
1385 - 1387 García Fernández de Villagarcía
1387 - 1409 Lorenzo Suárez de Figueroa
COMENDADORES DE RICOTE EN EL SIGLO XIV SEGUN LA DOCUMENTACIÓN.
Nombre: Año: Referencia:
Fernán Romero (1293-1303) Rades, 38v.
Fernando Pérez (1297-VIII-27 - 1300-XI-28) Carpeta 293/4
Juan Alvarez (1301-IX-29 - 1302-IV-20 )
Juan López (1303-IX-3 - 1303-X-29)
Alfonso Ibánez (1304-XI-16) - 1308-I-9)
Alfonso Yánez (1310) Benavides, 726
Martín Hurtado (1329) Carpeta 69/10
Diego Hurtado (1338-1338) Rades, 45r.
Sancho Sánchez de Moscoso (1353) Carpeta 207/112
Martín Ruíz de Solórzano (1370?) Ortega López, 389
Pedro Iñiguez (1371) Carpeta 323/14
Martín Alfonso de Valdivieso (1383) Porras, 699.
Gonzalo Sánchez de Ulloa (1387) Carpeta 347/3
Martín Ruíz Solórzano (1387-1409) Rades, 55
ALCALDES DE RICOTE EN EL SIGLO XIV SEGUN LA DOCUMENTACIÓN.
Nombre: Año: Referencia:
Pero Gómez 1318 Documento libro
Abraem 1336 Documento libro
Sancho Royz 1383 Documento libro
Hamet Alesponi 1393 Documento libro
ALCALDES DE NEGRA (BLANCA) EN EL SIGLO XIV SEGUN LA DOCUMENTACION.
Nombre: Año: Referencia:
Garsía Bizcarra (1303) Ferer i Mallol
(1990:359-361)
VECINOS DE NEGRA (BLANCA) EN EL SIGLO XIV SEGUN LA DOCUMENTACION.
Nombre: Año: Referencia:
Zat Aholanfos 1395 Documento libro
Muza Benzuleyman 1395 Documento libro
LA FORMACIÓN DEL SEÑORÍO SANTIAGUISTA DEL REINO DE MURCIA.
Se añadía en 1307 la donación de Yechar, Fortuna y el Real del Pino, aun cuando Fortuna se perdió posteriormente. De este modo, habían conseguido poseer una gran parte de la cuenca alta y media del río Segura, dominando la ruta que enlazaba la capital del reino con el resto de Castilla. Poco después, tras la desaparición de la Orden del Temple, los santiaguistas disfrutaron, de una forma que tiene visos de usurpación -como ocurrió con otros bienes templarios-, de las villas de Caravaca, Cehegín y Bullas, hasta que Alfonso XI tuvo que reconocer de hecho lo que era desde hacía tiempo una realidad, concediendo en 1344 estos territorios a la Orden. Las donaciones se completaron con la posesión de diversas tierras y censos en Lorca y Murcia, así como con la compra de pequeños señoríos, que, englobados dentro de posesiones santiaguistas, fueron asimilados rápidamente, como fue el caso de Canara.
La organización de todo el territorio conseguido se llevó a cabo a lo largo de los siglos XIII y XIV distribuyéndose en dos partidos -el de las sierras de Segura y el del reino de Murcia- y en nueve encomiendas, a la vez que eclesiásticamente se crearon cuatro vicarías.
RODRIGUEZ LLOPIS, MIGUEL (1982). Conflictos fronterizos y dependencia señorial: La encomienda Santiaguista de Yeste y Taibilla (ss. XIII-XV). Instituto de Estudios Albacetenses. S.C.I.C. Confederación Española de Centros de Estudios locales. Serie 1 - Ensayos Históricos y Científicos, Núm. 9, Albacete. pp. 28-29
EL SIGLO XIV.
1300. El debilitamiento del monarca aragonés, Jaime II.
Con la llegada del año 1300 la fuerza del monarca aragonés empezó a debilitarse, haciéndose evidente por un lado la huida mudéjar y por otro la despoblación del reino. cuya procuración fue encomendada a Bernat de Sarrià el 1 de abril de aquel año en substitución de Jaume de Jèrica1. Por lo que se refiere a las relaciones con los santiaguistas. éstas empezaron a hacerse cada vez más difíciles por los continuos agravios que seguían infiriendo a gentes del rey de Granada, pese a la tregua existente entre los dos reinos2. Nos consta al respecto que durante aquel año gentes de Aledo degollaron a dos moros de Vélez Blanco3, y que también el comendador y hombres de Moratalla capturaron a 14 moros de Granada, nueve de los cuales enviaron a Mallorca, reteniendo a los restantes en Moratalla4. Por otra parte. tenemos noticia de que en noviembre las gentes de Aledo, Ricote y Cieza todavía debían al monarca el monedaje, por lo que Jaime II tuvo que ordenar a los comendadores de dichos lugares que obligaran a sus gentes a efectuar el pago5.
Pero fue sobre todo a partir de mediados de aquel año a raíz de la convocatoria de tropas que llevó a cabo Bernat de Sarrià, en nombre del monarca aragonés, para el sometimiento de las plazas que le faltaban, cuando los santiaguistas empezaron a inclinarse al lado castellano. Probablemente su cambio de actitud se debió a las noticias que circulaban de una próxima llegada de Fernando IV de Castilla al reino de Murcia, pues hay un hecho fácilmente constatable, y es que los momentos de deterioro de las relaciones entre Jaime II y los santiaguistas durante los ocho años de ocupación aragonesa, coinciden con los anuncios de una recuperación castellana o de la venida de Fernando IV. Fuese ésta u otra la razón, lo cierto es que hacia finales de noviembre de aquel año, el maestre, haciéndose seguramente eco del sentir de muchos de sus vasallos, se quejó a Jaime II de que Bernat de Sarrià hubiese requerido la participación de los lugares santiaguistas de Murcia en la guerra contra Castilla. La respuesta del monarca aragonés a Juan Osores fue inmediata y contundente, recordándole que cuando los reyes de Murcia, sus antecesores, dieron estos lugares a la Orden de Santiago, exigieron de ellos fidelidad en la paz y en la guerra. por lo que el que era rey y señor de este reino, debía ser correspondido por ellos con la misma lealtad; además, le decía que, aún cuando sostenía guerra con Castilla, él no obligaba a los freires y religiosos de Santiago que estaban en Murcia a ir a las huestes y cabalgadas, sino únicamente convocaba a los legos y a los habitantes de los lugares de su Orden, declaración que el mismo día el monarca también transmitió al comendador de Ricote6.
Estas quejas de los santiaguistas reflejaban un hecho evidente, como era su resistencia en aquel momento, a prestar ayuda a Jaime II contra los castellanos, que era a quienes en realidad estaban sirviendo. Esto es lo que el 19 de aquel mismo mes de diciembre, es decir, al día siguiente de la capitulación de Lorca, el monarca aragonés denunció al propio maestre, a quien comunicó que los comendadores y gentes de Ricote, Peña de Ojós, Aledo y Cieza estaban favoreciendo a Castilla al inferir muchos daños a los lugares de Murcia, destacando la traición del comendador de Ricote Fernando Pérez, el cual, según palabras del monarca, «acuylle e recibr nuestros enemigos en los ditos castiellos de la Orden» y además, y esta es una noticia interesante, «fizo nos perder el castiello de Mula7. Así pues, resulta evidente por esta declaración de Jaime II que a la revuelta y pérdida de esta población,. acaecida durante los primeros meses de aquel año, había tenido mucho que ver la actitud desleal y traidora de los santiaguistas, en especial del que presidía una de sus encomiendas más importantes. La conducta de Fernando Pérez en aquellos momentos era bien diferente a la que, según hemos comentado, había mostrado al iniciarse la ocupación aragonesa del reino y que evidencia, como muy bien dice Mª Teresa Ferrer, que el juramento y homenaje prestados por muchos súbditos del reino de Murcia a Jaime II no fue sinónimo de lealtad, sino de puro oportunismo8.
En la carta de denuncia de estos hechos, y en otras que aquel mismo día Jaime II hacia llegar al maestre, pedía a éste que, a causa del mal comportamiento de los comendadores citados y para que no le ocasionaran más daños, le hiciese entrega de los castillos de Ricote, Aledo, Cieza y Ojós mientras durase la guerra con Castilla, prometiéndole su devolución en cuanto ésta terminase, y que instalase en ellos por comendador a "algún buen freyre" que se encargase únicamente de administrar sus rentas y al cual hiciese comendador de Montalbán en Aragón, puesto que así «más volenteroso será a guardar el pro de la Orden teniendo la Comandaría de Montalbán». En segundo lugar le rogaba que no só1o expulsara a Fernando Pérez de la encomienda de Ricote, sino que incluso lo hiciera salir del reino de Murcia como castigo por su traición. Y por último le proponía que fuese precisamente Juan López, comendador de Socovos y portador de las cartas, el elegido para dirigir las encomiendas de Murcia juntamente con la de Montalbán, por ser un hombre leal. que había mejorado su encomienda y había hecho mucho bien a la Orden9. Precisamente éste tenia que decir al maestre, de parte de Jaime II, que si en el plazo de 30 días no había cumplido sus peticiones, él actuaría contra los castillos y lugares santiaguistas mencionados.
¿Cuál fue la respuesta del maestre a estas propuestas de Jaime II? Los testimonios documentales dejan claro que únicamente a la expulsión de Fernando Pérez de la encomienda de Ricote no puso objeciones, pero no aceptó el resto de las peticiones del monarca de Aragón. En efecto, no tenemos constancia de que Juan Osores se aviniera a perder el gobierno de los castillos de Murcia, dejando al frente de los mismos a meros administradores, puesto que, aparte de la substitución en Ricote, no se produjo en Cieza y Aledo relevo de sus comendadores. Tampoco el comendador de Socovos fue nombrado comendador conjunto de las encomiendas de Murcia y de la Encomienda mayor de Montalbán, sino que a mediados del siguiente año el maestre colocó al frente de esta última a Fortún de Vergua10.
En cuanto a la actitud de Fernando Pérez tras la traición que había protagonizado, no se mostró contrario a abandonar la encomienda de Ricote si el rey así lo quería. pero le pidió entrevistarse con él, así como un plazo para poder entregar al maestre los castillos. En la respuesta que Jaime II le dio, le confesó que había sido el procurador del reino de Murcia y otras personas quienes le habían acusado de que no había sido «tan bien levado en los nuestros servicios como avríades podido fer, puesto que cuando requerían su ayuda, siempre encontraba alguna excusa, dando por el contrario favor a sus enemigos. El rey le recordó asimismo, en tono de reproche, el juramento que en su día le había prestado de tenerle por rey de Murcia y que no hubiera debido olvidar, mostrando, eso sí, su complacencia en celebrar la entrevista que le solicitaba, donde tratarían del plazo para que devolviera los castillos y lo que pensaba hacer al respecto11. Fernando Pérez abandonó muy pronto la encomienda, siendo sustituido por el hasta entonces comendador de Moratalla Juan Álvarez, que además era aragonés12.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. pp. 282-285.
- 1. M".T FERRER I MALLOL. Organització i defensa. doc. 16.
- 2. Al enterarse Jaime II de que desde los lugares de las Órdenes en el reino de Murcia se estaba agraviando a los de Granada, con los cuales quería seguir manteniendo la tregua existente, ordenó a su procurador Bernat de Sarrià hiciese enmendar los daños y, en caso de que los de las Órdenes hubiesen asÍmismo sufrido represalias, pidiera al nuncio del rey de Granada la reparación de los males: ACA. C, reg. 118, fol. 142r (1300. septiembre, 15). Cit. Mª.T. FERRER I MALLOL, Organització i defensa. p. 43.
- 3. ACA. c.r Jaime II, caja 122. núm. 1423 (s.f. (1300).
- 4. Como Jaime II y el rey de Granada habían acordado liberar a todos los presos que, desde que firmaron la paz entre ellos, las gentes de ambos reinos habían capturado. Jaime II en aquel momento ordenó al procurador Bernat de Sarrià que liberase a los moros retenidos por el comendador de Moratalla y por los de Aledo: ACA. C, reg. 117, fol. 172r.-v (1300. junio. 4).
- 5. ACA. C, reg. 332, fol. 121r. (1300, noviembre. 8). Publicado por J.M. del ESTAL. Corpus documental, 1/2, doc. 117.
- 6. ACA, C, reg. 254, fol. 23r.-v.
- 7. ACA, C..reg. 293. tol. 3v (1300. diciembre, 18). Publicado por J.M. del ESTAL, Corpus documental, 1/2. doc. 134 y «Nuevos datos sobre la capitulación y conquista aragonesa de Lorca» en Homenaje al Profesor Juan Torres Fontes. I. Murcia, Universidad de Murcia; Academia Alfonso X el Sabio, 1987. pp. 431-464. doc. 4.
- 8. MB.T. FERRER I MALLOL, La conquesta de les comarques meridionals valencranes per Jaume II, en prensa.
- 9. ACA. C, reg. 293, fols. 4r.-5r. (1300. diciembre, 19). Cartas publicadas por J.M. del ESTAL, Corpus documental, 1/2. docs. 133, 135 y 136 y Nuevos datos, docs. 3. 5 y 6.
-10. Ver R. SÁINZ DE LA MAZA, La Orden de Santiago, pp. 96-98.
-11. ACA. C, reg. 293. fol. 29r. (1300. diciembre, 28). Publicado por J.M. del ESTAL. Nuevos datos, doc. 14 y Corpus documental, 1/2. doc. 144.
-12. El 24 de diciembre Jaime II, quejoso de que Juan Álvarez, comendador de Moratalla, todavía no le había reconocido por rey de Murcia, le convocó a su presencia en un plazo de 20 días para que efectuara el homenaje: ACA, C, reg. 293. fol. 21v. Publicado por J.M. del ESTAL. Nuevos datos. doc. 11 y Corpus documental. 1/2, doc. 141 Sin embargo, ante los acontecimientos producidos por el comportamiento del comendador de Ricote, la entrevista debió traer consigo, no sólo el juramento de obediencia, sino además su traslado al frente de esta encomienda.
ver también:
RAYMI CASTELL, MONSERRAT (1970). La ocupación del reino de Murcia por Jaime II de Aragón (1296-1305). Tesis de licenciatura, Universidad de Murcia.
1300-XI-8. Valencia.
Carta de Jaime II de Aragón a los comendadores santiaguistas de Cieza, Ricote y Aledo, en el Reino de Murcia, señores Juan Martínez. Fernando Pérez y Pay Fernández respectivamente, para urgirles el cobro del impuesto del monedaie a sus respectivos vecinos y entregarlo o su fiel servidor Pedro Escribano, a tenor de las instrucciones cursadas al Procurador General del mismo Reino, Bernat de Sarrià.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 332 fol. 121r.
Dilectis suis comendatoribus de Sesa (en lugar de Geça) et de Ricot et de Aledo etc.
Mandamus et dicmus vobis expresse quatenus / visis presentibus compellatis habitantes in locis predictis et bona eorum ad solvendum loco nostri / fideli nostro Petro Scribe, monetaticum, quod nobis debent solvere ac tenentur, aliter mandamus per presentes eidem / Petro Scribe, quod ipsos homines et bona eorum ad predicta compellantur fortiter et discrete.
Mandantes nichilominus procu- / tori nostro Regni Murcie vel eius locumtenenti quod memorato Petro Scribe super compellendis hominibus locorum / predictorum ad solutionem dicti monetatici instet consilium et juvamen cum inde fuerit requisitus.
Datum Valencie / ut supra / (VI idus novembris anno domini M.CCC) .
Petrus Marti mandato regio facto per Bernardum de Sarriano /.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 114
1300-XII-3. Orxeta
Jaime II a Juan Osores, maestre de Santiago, acusando recibo de su carta en la que se extrañaba de que Bernat de Sarrià hubiese obligado a los castillos y lugares que la Orden tiene en Murcia a luchar contra los enemigos. El rey le responde que no se ha convocado a los freires y religiosos de la Orden, sino únicamente a los legos y pobladores de los lugares. Bajo los mismos términos al comendador de Ricote.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 254, fol. 23r.-v.
Don Jayme et cetera, al honrado don Johan Osores, maestre de la Orden de la cavallería de Sant Yago, salut e dilección.
Recibiemos vuestra carta que agora nos embiastes en razón de los castiellos e lugares que la vuestra Orden ha en el regno de Murcia, los quales requerió Bernat de Serrián, amado conseyllero nuestro, que fiziesces guerra a nuestros enemigos. Ond nos, entendido esto e todo lo al que en la dita carta vuestra nos embiastes dezir, vos respondemos que los reyes del regno de Murcia, antecessores nuestros, quando dieron los logares sobreditos a la vuestra Orden, si retovieron fieldat et paç et guerra, et nos, qui somos rey e sennor del reygno sobredito de Murcia, ayamos e devemos y aver aquella misma fieldat, paç e guerra que los otros reyes y avían. Porque non vos maravelledes en la guerra que avemos con Castiella nos queremos ayudar de los ditos logares, no empero que nos, los freyres ni los religiosos qui son de la dita Orden en los ditos logores mandemos ni fagamos yr en uest ni fer guerra, salvo de los ditos logares e de los homnes legos de aquellos, de los quales nos devemos ayudar et queremos contra nuestros enemigos.
Datum in Orcheta, sub sigillo nostro secreto, IIIº nonas decembris, anno predicto (MªCCC).
Similis fuit facta comendatori de Ricot, verbis competenter mutatis.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. p. 296
1300-XII-18.
Carta el 18 de diciembre de Jaime II al maestre de la Orden Militar de Santiago, D. Juan Osores, en la que, tras referirle los daños inferidos al reino de Murcia por la deslealtad de las encomiendas santiaguistas de Ricote, Peña de Oxós (Ojós), Aledo y Cieza, promovidos particularmente por Fernando Pérez, comendador de Ricote, contribuyendo a la pérdida por Aragón del Castillo de Mula, al recibir a los enemigos de aquella corona en sus castillo, le ruego sustituya a éste por otro frayle santiaguista, más fiel a su causa, y posiblemente por un caballero de la encomienda de Montalbán, según se lo hará conocer más cumplidamente su enviado especial, Juan López, comendador de Socovos en beneficio de la propia Orden y de la misma Corona.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 293, fol. 3v.
Al honrado don Johan Osores maestre de la orden de la cavalleria de Sant Yago, etc.
Maestre, fazemos/ vos saber que de los castiellos de la val de Ricot, de la Penna de Sox, de Aledo e de Ceça, a venido/ muyto danyo a nos e a los lugares nustros del Regno de Murcia a vienen cada dia e especialmente/ de val de Ricot, que Ferran Pérez comendador de la dita val acuylle e recibe nuestros enemigos en los/ castiellos de la orden e con complió esto fio nos perder el Castiello de Mula.
E como nos en los/ ditos castiellos de la orden ayamos e aver devamos fieldat asi como los otros reyes de Murci/, antecessores nuestros la y avían, por aquesto requerimos e reogamos vos que, porque a falta de los comendadores, nos aviéssemos en otra guisa a enantar contra los ditos castiellos, que nos los fagades/ livrar, que los tengamos por la Orden deryente que la guerra durare, por que seamos seguros/ que mal no nos ende pueda venir.
E nos prometemos a vos con carta, la qual vos enviamos con/ Johan Lopez, comendador de Socovos, que quando sea paç d’Aragon e de Castiella, que vos redamos luego/ o a la Orden los ditos Castiellos.
E embiat y por comendador algun buen freyre, que aministre las/ rendidas de los lugres. E aqueste quel fagades comendador de Montalban, que más volenteroso será/ a guardar el pro de la Orden, teniendo la ceomdaría de Montalbán.
E requerimos e rogamos/ vos que levades la comendaría al dito Ferran Pérez e que lo fagades eixir de todo el Regno (de Murcia) /.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 131
RIU RIU, MANUEL (1987). Homenaje al Professor Juan Torres Fontes. Universidad de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, Murcia. pp. 448-449
1300-XII-18.
Jaime II el 18 de diciembre propone al maestre de la Orden Militar de Santiago, D. Juan Osores, la persona del caballero santiaguista D. Juan López, comendador a la sazón de Socovos y su enviado especial ante el propio gran Maestre citado, para el cargo de comendador de los enclaves militares que tiene la Orden de Santiago en el Reino de Murcia, (Ricote, Aledo, Ojós, Cieza), rogándole a su vez que lo asocie a la ilustre encomienda de Montalbán, para interesarlo así todavía más en la custodia y defensa de aquellos lugares tan estratégicos, frente al reino de Granada.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 293, fol. 4r.
Al honrado don Johan Osores, etc.
Como Johan Lopez comendador de Socovos haya seydo muyt dili/gent e curoso en procurar el bien de la Orden e especialment en la su comienda (de Sotovos) que a mellyorada en quanto/ él podía, sea homne leal e de qui nos e vos podemos fiar e aquel qui catara a nos lo que catar/ nos deve e al Orden todo lur dreyto, por aquesto rogamos vos quanto podemos quel fagades/ comendador al dito Johan Lopez de los lugares que avedes en el Regno nuestro de Murcia e quel asome./ dedes la comendadería de Montalban, porque temiendo la comendadería de Montalbán será más curoso/ a guardar los dreytos e el pro de la Orden. En esto nos faredes grant plazer.
Dada en la villa de Lorca, ut supra/ (18 diciembre 1300).
Idem - (Petrus Martinez).
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 132.
RIU RIU, MANUEL (1987). Homenaje al Professor Juan Torres Fontes. Universidad de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, Murcia. pp. 433, 449
1300 Don Juan Osores no accedió a la petición de Jaime II.
D. Juan Osores no debió acceder a la petición de Jaime II, ya que no lo encontramos en la relación de comendadores de Montalbán, entre Fernando Sánchez (julio 1300 - junio 1301) y Fortún de Bergua (julio 1301 - marzo 1303), ni en la de los comendadores de Ricote entre Fernando Pérez, cuya destitución exige Jaime II (18 dic. 1300) al propio Maestre de la misma, y Juan Álvarez, a quien se da o sucesor suyo en el cargo (septiembre 1301 - abril 1302; SÁINZ, 1980: 95-98 y 173-175). Fernando Pérez no cesó en el cargo comendador de Ricote el 8 de febrero de 1298 (según apunta SÁINZ, 1980:174), sino que continuó al menos hasta el 28 diciembre del 1300, y tal vez hasta la investidura de Juan Álvarez el 29 de septiembre de 1301, de no haber correspondido D. Juan Osores a la sustitución, por aquella fecha, del comendador referido por el candidato del rey de Aragón.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 132.
1300-XII-19.
Compromiso formal el día 19 de diciembre de Jaime II de mantener bajo su gobierno y tutela los Castillos santiaguistas de Ricote, Peña de Oxós (Ojos), Cieza y de Aledo, en el Reino de Murcia, mientras dure la guerra que está llevando a cabo con Castilla, y devolverlo luego de inmediato, concluida ésta, al maestre Juan Osores o a la propia Orden.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 293, fol. 4r.
Nos don Jayme etc.
Con aquesta presente carta prometemos e coniuramos en buena fe a vos, hon-/drado don Johan Osores maestre de la cavalleria de Sant Yago e a la dita Orden, que, luego que sea/ paç entre los Regnos nuestros e los Regnos de Castiella, renderemos e render faremos a vos/ o a la dita Orden, sin ningun contrast ni embargo los Castiellos de Ricot, de Penya de Sox/, Ceça e Aledo, los quales a nos avedes feyto livrar que tengamos.
E en testimonio desto/ fiziemos vos ende fer esta carta, con nuestro siello siellada.
Dada en la villa de Lorca/, XIV kalendas januarii, anno predicto (MCCC).
Idem/ (Petrus Martinez, escribano real).
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 130.
RIU RIU, MANUEL (1987). Homenaje al Professor Juan Torres Fontes. Universidad de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, Murcia. pp. 433, 447, 448
1300-XII-28.
Por estas fechas (18-28 diciembre) hizo redactar Jaime II el siguiente Memorial, con la recapitulación de los extremos que han de llevarse a cabo sin dilación con las Encomiendas santiaguistas del Reino de Murcia y muy particularmente con la persona del comendador de la de Ricote y de los Castillos que le pertenecen en el citado valle, D. Fernando Pérez, desleal caballero a la causa de Aragón, por cuanto se haga inaplazable su destitución y abandono incluso del Reino de Murcia. memorial entregado al comendador de Socovos, Juan López, enviado especial ante el maestre santiaguista. D. Juan Osores.(Estal, 1990:133-134).
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 293, fol. 4v.
Remenbransa facta al comendador de Socovos (Juan López), de part del seynor rey Daragón, que diga al mestre de Uclés/ (D. Juan Osores).
Primeramente.
Quel dito seynor rey quiere cobrar los Castiellos que ha la Orden de Uclés en el Regno de Murcia, por muytos / daynos e males que de los ditos Castiellos an seydo feytos a los lugares del dito seynor rey D’aragón, sito en el Regno de /Murcia. assi que el maestre mande a los comendadores, que aquellos castiellos tienen, que los riendan al dito seynnor rey.
E el seynor rey promete en buena fe al dito maestre con carta, la qual le aduze Johan López, comendador sobredito, que luego que sea paç/ d’Aragon e de Castiella, quel rendrá los ditos castiellos e lugares ó a la dita Orden/.
Aquestos son los Castiellos quel dito senyor rey demanda.
Primeramente, Ricot, La Penna de Sox, Çeça e Aledo.
En aquesta manera empero, que finquen en los ditos lugares aquellos comendadores/ quel dito maestre y quiera meter por aministrar las rendidas e procurar tan solament los drechos de la Orden.
E quel dito senyor rey/ tiengan los ditos castiellos, no empero que y meta Ferran Pereç, comendador de Ricot. Ante el dito Johan Lopeç requira al/ maestre que faga exir del Regno de Murcia al dito Ferran Pereç que non y tienga nynguna comienda. Porque por el dito/ Ferran Pereç a venido muyto dayno e mal a la tierra del dito senyor rey e especiaomente en aquelloa que fiço perder Mula/.
Item.
Quel dito Johan Lopeç requiera al Maestre que tienga por bien que aquel comendador que metta en los ditos lugares, aministre/ las rendidas e los derechos de la Orden, sea homne que sepa guardar al rey lo que guardar le deva. E aquest que sea comendador/ de todo lo que a la Orden en el Regno de Murcia e de Montalban tambien, por esto que aqueste guardara mejor al rey lo que/ guardar le deva e a la Orden.
Aun le diga que si el dito Maestre non avia feyto fer esto dentro XXX dias, que las cartas del dito rey/ fueron feytas sobre este feyto, las quales lieva Johan Lopeç, quel dito senyor rey avrá a enantar (atacar por las armas) contra los castiellos/ e lugares de suso dichos, segun que fazer se devrá/.
Bernardi di Serriano mandato ex parte regis/.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 133-134
RIU RIU, MANUEL (1987). Homenaje al Professor Juan Torres Fontes. Universidad de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, Murcia. p. 450
1300 Los comendadores santiaguistas murcianos se convierten en admininistradores.
Restringe Jaime II las funciones de los comendadores santiaguistas murcianos a los actos de pura administración de las mismas, retirándoles en cambio las de su gobierno.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 133.
1300-XII-28.
Jaime II (28 diciembre) acusa recibo al comendador de Ricote, Fernando Pérez, de la carta que le hiciera llegar su enviado Pedro Ledón, escribano suyo, en la que le comunicaba que la Orden de Santiago había puesto bajo su gobierno todas las encomiendas que posee en el Reino de Murcia, de lo que se congratula sobremanera, así como de que sigan los moros en tierra de las mismas, sin que dieran oídos al rumor de que Aragón no les sería tan favorable en lo sucesivo. No le complace tanto además lo que afirman sus Procuradores del Reino de Murcia sobre su poca colaboración en la guerra contra Castilla o Granada y el que haya ayudado más bien a los enemigos de Aragón, por lo que espera su visita para hablar de todo ello y de su propia sustitución y cuanto proceda hacer.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 293, fol. 29r.
Don Jayme por la gracia de dios rey d’Aragó, de Valencia, de Murcia, conde de Barçelona e de la Santa Iglesia de Roma seyna-/lero, almirante e capitan general.
Al amado Ferran Péreç Comendador de la Val de Ricot, salut. Reçebiemos vuestras letras, las quales nos/ dio de part vuestra Pedro de Ledon escrivano vuestro, en las quales era contenido que nos avemos reçebido todo lo que la Orden de Sant Yago/ ha en el Regno neustro de Murcia en nuestra guarda e en nuestra comanda. E que algunos han feyto entender algunas cosas a los/ moros, en los lugares de la dita Orden, porque se teme de nos e de nustras genes e que no osan estar seguros en aquellos / lugares.
A las quales cosas nos respondemos que a nos plaze muyto que los ditos moros sian e estén en los ditos lugres / e no los cal temer de nos ni de nuestra gent, por esto car somos ciertos que ellos an seydo e son a seriçio nuestro.
Vimos / encra una letra, la quela nos enviastes por el dito pedro de Ledon, de como algunos homnes aviann a nos ditos mal de vos. E que si/ nos non querríamos que vos en esta tierra más aturasedes (permaneci´seis en ella), que nos vos diéssemos plazo, porque vos podiéssedes en- / tregar los castiellos que tenedes al maestre.
A las quales cosas vos dezimos que cierta cosa es que a nos ha estado/ dito por los Procuradors del regno de Murcia e por otro, que vos non vos sodes tan bien levado en los nuestros sericios, como / avríades podido fer. Assi que quando requierian vuestra ayuda, toda hora trobavedes qualquier escusa, e que davades favor/ a nuestros enemigos.
E devría a vos remembrar la jura e hommenage que feziestes a nos, assi como a Rey e a Señor del/ Regno de Murcia.
Empero a nos plaze muyto que vos vingades delant nos Et nos seguramos e guiamos vos. E quando sa-/ redes con nos, faublaredes de las cosas sobreditas e sobre el plazo, e sobe lo alfaremos segunt que a nos sera visto de fer/.
Dada en Lorcha, III dias en la fin del mes de deziembe, anno domini millesimo trescentesimo/.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 142.
RIU RIU, MANUEL (1987). Homenaje al Professor Juan Torres Fontes. Universidad de Murcia, Academia Alfonso X el Sabio, Murcia. p. 437
1300 El dudoso comportamiento del comendador de Ricote, Fernando Pérez.
Pese a la congratulación inicial de Jaime II con el comendador de Ricote, Fernando Pérez, que sigue ejerciendo a la sazón todavía tal cargo, le notifica que le ha desagradado su comportamiento con Aragón y el favor dispensado a sus enemigos, por lo que mantiene en pie el plazo ofrecido a los 30 días (18 diciembre 1300 - 18 enero 1301) para la entrega de los Castillos que tiene confiados, ya que no le basta el que los haya puesto bajo su "guarda y comanda", debiendo tratar de su plena seguridad y de su misma sustitución por otro caballero santiaguista más leal y más amigo de la Corona de Aragón, quien, a su entender, es el comendador de Socovos, Juan López, propuesta al Maestre de la Orden de Santiago, D. Juan Osores, como candidato ideal, debiendo confiarle a su vez la encomienda de Montalbán conjuntamente.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1990). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. p. 143.
1301 Ocupación de Cieza por la Orden de Santiago.
Los acontecimientos no se iban a desarrollar de la forma que deseaba Jaime II. No sabemos lo que pudo ocurrir en Cieza después del cese o fallecimiento del comendador Juan Martínez, que años antes lo había sido de Aledo, porque Cieza fue ocupada por los aragoneses y la paciencia del maestre don Juan Osores tuvo su limite. En enero de 1301 el concejo de Aledo protestó ante Jaime II por medio de su vecino Juan Ruíz por los daños sufridos y pérdidas, por lo que solicitaban del monarca aragonés la devolución de cuanto les había sido tomado.
En abril de 1301 se supo en Murcia que un ejército santiaguista, mandado por su propio maestre y que se componía de quinientos jinetes de más de cuatro mil peones se acercaba al reino de Murcia. El día 19 el gobernador Juan de Venosa convocaba a todos los hombres del reino a tomar las armas y para que se prepararan a luchar contra enemigo tan poderoso, cuya penetración al parecer se dirigía a Cieza. Allí fueron enviados treinta ballesteros de Murcia, encargándoles la defensa de su cortijo Tres días después la hueste santiaguista llegaba ante Cieza y el mismo sábado 22 de abril, en la noche, el maestre asaltaba la villa y la entraba por la fuerza, haciendo prisionero a su jefe y a toda la compañía, y ocasionando la muerte de muchos de sus defensores.
La gravedad de la acción y la poderosa fuerza que llevaba el maestre conmocionó al reino de Murcia, ignorante de sus propósitos inmediatos. El consejo de Murcia informó a Jaime II del hecho y éste sólo tres días después escribía a don Juan Osores extrañando su actitud, pidiéndole le explicara la causa que le había incitado a la intervención militar y "vos requerimos et vos dezimos et vos rogamos que desaqui vos lexedes et cessedes de fazer mal et dayno", amenazándole con tomar los lugares de la Orden que estaban en su señoría. Le anunciaba también que enviaba al comendador santiaguista de Museros para hablar con él y que enviaba a Murcia a Bernat Sarria, su hombre de confianza y Procurador General del reino. Documento que permite apreciar la gravedad del hecho y la inquietud del monarca aragonés, temeroso de que hueste tan importante siguiera en el reino.
Las encomiendas santiaguistas del reino de Murcia: Val de Ricote, Cieza, Aledo, Peñas de Ojós y Moratalla, situadas estratégicamente en puntos fronterizos con los reinos de Castilla y de Granada, jugaban un papel primordial en la conquista y mantenimiento del mismo por parte de Aragón y por ende el interés tan singular de Jaime II por tener al frente de las mismas personal adicto plenamente a su causa y vinculado preferiblemente a la encomienda de Montalbán, radicada dentro de su Corona.
Hasta un mes más tarde, ya en Uclés, no contestó don Juan Osores y su carta es una buena muestra de su carácter y de la firmeza de su decisión. Le decía que bien sabía las causas que habían motivado su intervención, pues no entró para hacerle mal ni deservirle, sino que fue a "Cieça punnamosla en cobrar, porque era nuestra, ca, pues nos ni nuestra orden a vos non vos deserveríamos, tenemos que non avemos porque perder lo nuestro".
También se negaba terminantemente a prestarle homenaje por los castillos santiaguistas, pero le contraofertaba que si le devolvían el castillo de Negra (Blanca) y todo lo demás que había sido tomado a la Orden, no le vendría de servicio alguno "salvo si acaeçiese que el cuerpo del rey don Fernando entrase al regno de Murçia, en la qual cosa, si acaeçiese, vos daremos a entender en como avemos talante de servir". Y, además, la amenaza, pues le pedía que le devolviese todo lo de Orden "ca mill cavalleros, freyres et fijosdalgo, qui son en nuestra Orden para cada día fueron fechos a serviçio de Dios et de los reyes et a deffendimiento de la Christiandad, si viesen perder las alimosnas que les fisieron los reyes onde venides et do ellos an a guareçer, non podía ser que non punnasen en las deffender". Terminaba diciéndole que mandase a sus oficiales del reino de Murcia que no le movieran pleito maliciosamente hasta que él enviara allá su procurador.
Firmeza de acción, firmeza en su decisión y firmeza de lealtad, que Jaime l hubo de respetar, pues no podía enfrentarse con enemigo tan poderoso. De esta forma Cieza quedó por la Orden, aunque el maestre no pudo recuperar todas sus posesiones por entonces.
VARIOS AUTORES-HRM (1989). Historia de la Región de Murcia. Ediciones Mediterráneo, Murcia. Tomo 3, p. 382.
1301 Ocupación de Cieza.
En 1301, las milicias santiaguistas estaban dispuestas a recuperar las encomiendas de Cieza y Ricote, y así lo comunicaba el consell de Murcia a Jaime II el 19 de abril: "..... sabien per çcert per almugauers nostres que eren exits de Castella que el maestre eren la en Alcaraz e que penssauen de uenir ynaçcessament per a Ceça e a la uall de Ricoe e fer dan en la terra...", a la vez que se le informaba de la protección que debería dársele a estos lugares. Las acciones del monarca sobre el maestre santiaguista no surtieron efecto y la ocupación militar de Cieza se llevó a cabo el 22 de abril.
A.C.A. Cartas Reales Jaime II, nº 1343
A.C.A. Cartas Reales Jaime II, nº 1342
RODRIGUEZ LLOPIS, MIGUEL (1985). La expansión territorial castellana sobre la cuenca del Segura (1235-1325). Miscelánea Medieval Murciana, vol. XII. p. 123
1300. Privilegio de don Fernando IV y de su padre don Sancho, concediendo a la orden de Santiago los tributos, que les pagaran los moros de los lugares en la tierra de la órden (año de 1301).
En el nombre del Padre, etc. Sepan quantos esta carta vieren como Nos don Fernando, por la gracia de Dios Rey de Castiella, etc., por muchos servicios que vos don Johan Ossores, maestre de la cavalleria de la Orden de Santiago, nuestro mayordomo mayor, nos ficistes de que reynamos acá, é nos faredes daqui adelante, é señaladamente en nuestra criança, é señaladamente en nuestra criança, é teniendo la nuestra voz muy verdaderamente, é tomando muy grande cosa é mucha laceria en nuestro servicio, mas que ninguna de las otras Ordenes que son en nuestros reynos, é porque vos fuistes meter en Valladolid connusco, quando el Rey de Portogal é los aragoneses vivinieron á Nos á Valladolid, é quando el Infante don Fernando, tomaron la voz contra Nos, é por facer bien é merced á vos é á los otros Maestres que vinieren despues de vos en la dicha Orden, con conseio é con otorgamiento de la Reyna doña Maria, nuestra Madre, é del Infante don Henrique, nuestro tio é mio tutor, damos vos la meytad de todos los pedidos é servicios que los vuestros vasallas nos ovieren á dar daqui adelante quando los de la tierra nos los dieren ó se los nos embiáremos demandar en qualquier manera que sea. E que los ayades de los vuestros logares, también los que vos é vuestra Orden tenedes, como de los otros logares que son de vuestra Orden que tovieren Infantes, ó ricos-omes, ó ricas-dueñas, ó prelados, ó cavalleros, ó otros qualquier omes que sean. E defendemos que ninguno non sea ossado de vos passar contra esta merced, etc. Fecha en San Estevan de Gormaz, veinte é dos dias andados del mes de Noviembre. Era de M é CCC é XXX é nueve años.
2. Don Sancho, por la gracia de Dios Rey de Castiella, etc., por grand amor que avemos á la Orden de la cavalleria de Santiago, é porque los sus derechos sean guardados é mantenidos, é por facer bien é merced al Maestre don Pedro Nuñez, é á los freires dessa misma Orden, e porque viemos una carta que les Nos diemos en esta razon, quando eramos Infante, damosles para siempre jamas los pechos é los derechos, é todas aquellas demandas que Nos faciemos á los moros, que moran en la tierra de la Orden sobredicha, que pechen á ellos, etc. Fecha en Sevilla, Lunes XIX dias de Noviembre en Era de Mill CCCXX é III años. (Bullarium Ordinis Sancti Iacobi. Anno M.CCC.I, Scriptura I.)1 .
FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ, F. (1985). Estado social y político de los mudéjares de Castilla, Madrid. (También Madrid, 1866). pp. 370-371
- 1. LÓPEZ DE ARGULETA, JOSEPHI (1719). Bullarium equestris ordinis S. Iacobi de Spatha, Madrid.
1301. Actividad militar y ataque del maestre de Santiago a Cieza.
En este estado de cosas y tras la rendición de Lorca acaecida el 21 de diciembre, el año 1301 dio comienzo, por una parte, con la orden de Jaime II de expulsión del reino de Murcia de castellanos y gallegos sospechosos1, y por otra, con el aviso de que tropas castellanas, dirigidas por el propio rey Fernando IV, iban a llegar al reino de Murcia en socorro de Lorca y Mula. Los llamamientos a combatir de Bernat de Sarrià, procurador del reino, fueron continuos. Uno de los convocados fue el comendador santiaguista de Cieza Juan Martínez y sus gentes, los cuales a principios de enero manifestaron al propio Jaime II su temor de recibir gran daño de los castellanos si acudían a la hueste, inquietud que refleja una vez más su comprometida situación y que el monarca trató de calmar ordenando al procurador que actuara de forma que los de Cieza no sufriesen daño2. En cuanto a la encomienda de Aledo sabemos que por aquel mes intervino en escaramuzas, pues si por una parte algunos de sus hombres se apoderaron en Totana de dos acémilas que hombres de Montblanc y Prades habían traido en servicio del monarca, capturando a los acemileros3, a fines de mes elevaron sus protestas al monarca por los daños, pérdidas y menoscabos que habían sufrido por el rey de Granada y pidiéndole poder recuperar todo lo que les había sido tomado4. En realidad los agravios eran recíprocos, pues también el rey de Granada se había quejado de los males que los de la Orden inferian a los de su tierra, pidiendo por ello una satisfacción5.
El temido ataque del ejercito castellano se hizo realidad durante la primera quincena de febrero, pero al haber llegado demasiado tarde para defender Lorca, se marchó tras abastecer Mula y Alcalá, todavia rebeldes a Aragón.
Una vez pasado el peligro que supuso la pasajera presencia castellana, el afán del procurador Bernat de Sarrià se centró en hacer volver a los santiaguistas rebeldes de Murcia al servicio de Jaime II. Concretamente a primeros de marzo, y tras hablar con los de Cieza, Ojós y con los moros de Ricote, consiguió de todos ellos su promesa de servir al rey de Aragón contra Castilla y de que todo castellano que acudiese a aqueIlos lugares sería «pres e retengut», a cambio cuya fidelidad: el procurador les aseguró que los defendería; los moros de Ricote prometieron, además, la entrega de 40 rehenes6.
Los servicios que Bernat de Sarrià estaba prestando a Jaime II le hicieron merecedor de una recompensa: la concesión que el monarca le hizo de la villa santiaguista de Negra. Fue seguramente este hecho, que suponia el desmembramiento del patrimonio santiaguista de Murcia, unido a la noticia que tuvo el maestre Juan Osores a finales de marzo de que dicho procurador había asediado Ricote y los demás lugares de la Orden, lo que hizo decidir al maestre a ir al reino de Murcia para defenderlos7. A mediados de abril se encontraba ya en el reino con unas huestes compuestas por 500 caballeros y 2.000 peones, tal como lo comunicaron al rey el concejo de Murcia y Jaime de Besora, lugarteniente del procurador, el cual convocó a todos los vecinos del reino para que estuviesen preparados para rechazar al enemigo y ordenó a los 30 ballesteros enviados por el concejo de Murcia se situasen en Cieza, lugar por donde se temía la invasión8. Bernat de Sarriá, por su parte, envió a defender Cieza a Ato de Lesu, el cual se presentó con 20 caballeros. siete suyos y trece de los de Lorca, y 20 peones9.
El temor de los de Murcia no era infundado, ya que el día 22 de abril el maestre Juan Osores, con 500 hombres a caballo, 4.000 peones, (más de los que se esperaba), y un número indeterminado de ballesteros, entraron en Cieza por la noche, matando a muchos vecino y haciendo prisioneros, entre otros, a don Ato de Lesu y a su compañía. El ataque fue comunicado a Jaime II al día siguiente por el concejo de la ciudad de Murcia, el cual avisó al monarca que había muchos más castellanos que se disponían a entrar en el reino10.
El ataque del maestre de Santiago a Cieza dejó sorprendido a Jaime quien sólo cuatro días después de producirse escribió a Juan Osores para requerirle que dejase «de fazer mal e dayno a nos o a nuestras gentes e a nuestros reinos, pues de lo contrario él respondería a su rebeldía actuando contra los lugares santiaguistas de Murcia»11. Pero la carta tenía además otra finalidad: conocer cuales eran las intenciones futuras del maestre y sobre todo la razón de su ataque, o en palabras de monarca «porqué vos sodes movido a fazer esto». El rey le anunciaba a vista de comendador de Museros García Lorenzo, así como la de Bernat de Sarrià, el cual tenía instrucciones de que si el maestre cumpía lo que en su día le había prometido se pusieran de acuerdo y entonces no recibiría daño de su parte.
Un mes tardó Juan Osores en contestar al monarca aragonés a través de una carta que refleja el carácter fuerte y obstinado que le dominaba12. En ella se decía que no había entrado en Cieza para hacerle mal o «deservirle», sino que «Cieza punnamosla en cobrar, porque era nuestra» y no había ninguna razon que le impidiera conservar lo que le pertenecía. El maestre también se negaba a prestar el homenaje que le pedía por los castillos, aunque, si le devolvía Negra «et todo lo al que nos fue tomado», le prometía que ni de él ni de sus castillos recibiría daño alguno. Realmente, le pedía que mandase a sus oficiales que no planteasen pleito alguno hasta que allá enviará a su procurador, ya que sabía que algunos, aprovechando la situación de guerra, se atrevían a pedir propiedades de la Orden sin tener derecho alguno. Estas palabras del maestre indican claramente que el ataque de Juan Osores de Cieza fue una respuesta a la pérdida para la Orden de Santiago de Negra y de otras plazas, así como también una advertencia a Jaime II para que la política que estaba llevando en el reino no concertase la demembración del patrimonio santiaguista de Murcia, como estaba sucediendo.
El ataque del maestre de Santiago a Cieza y su declaración a Jaime II de que no le haría homenaje por los castillos del reino de Murcia, ponía en serio peligro el apoyo de los santiaguistas de este reino a la causa de Aragón. Por ello el procurador Bernat de Sarrià se propuso inmediatamente continuar negociaciones con todos ellos, y sobre todo con el propio maestre, para renovar su adhesión. A este fin nos consta que, a mediados de mayo, consiguió ya que el comendador de Aledo y sus hombres le hicieran homenaje a él, en nombre de Jaime II que en aquel momento se hallaba en Lérida, prometiéndole tener a éste por rey de Murcia y luchar contra los enemigos. En cuanto al comendador de Ricote, lo envió a entrevistarse con el maestre para «fer semblatment del castell de Ricote e de la Pena d’Oxoix»13.
Bernat de Sarrià mantuvo informado a Jaime II de estas negociaciones, el cual le contestó diciendole que, a pesar de que le parecía muy bien que pusiese a los santiaguistas «en aquella millor guisa que pugats», sin embargo debía ordenar a éstos que, en caso de que Fernando IV acudiese personalmente al reino de Murcia, no deberían acogerle si no querían perder sus lugares14.
A primeros de julio el comendador de Ricote Juan Álvarez regresó de Castilla de verse con el maestre, no siendo sin embargo el resultado de la entrevista el que se había pretendido, ya que Juan Osores no sólo no le entregó la Pena de Ojós, sino que había dudado de que Jaime II hubiese mandado decir todo lo que el comendador le había expuesto de su parte. Por ello Bernat de Sarrià decidió enviarle nuevamente ante el maestre para pedirle por segunda vez la Peña de Ojós, así como un mandato a todos los lugares santiaguistas de Murcia de acatamiento a Jaime II. Además, tenemos constancia documental de que el procurador también entró en tratos con el comendador de Socovos Juan López, consiguiendo de él su adhesión a Jaime II15. Sin embargo, a pesar de este logro, Bernat de Sarrià no confiaba demasiado que las gestiones que estaba llevando a cabo para recuperar la fidelidad de los santiaguistas de Murcia lograsen el resultado deseado, y por ello pidió a Jaime II cartas de recomendación para secundar sus peticiones ante el maestre16, si bien una de ellas se cumplió por aquellos días: la entrega de Ojós que Juan Osores le hizo a través del comendador de Ricote Juan Álvarez.
Jaime II accedió inmediatamente a la petición del procurador, y el 19 de aquel mismo mes escribió tres cartas de recomendación. La primera de ellas iba dirigida a Juan López, comendador de Socovos, con la promesa de que haría cumplir todo lo que hubiese tratado con Bernat de Sarrià17, y las otras dos iban destinadas al maestre. Por la primera de ellas Jaime II le comunicaba que tendría por firmes todos los tratos que, para el buen estado del reino y de la Orden de Santiago, hiciese con Bernat de Sarrià, a quien debería dar crédito de lo que le diría de su parte18. La segunda contenía una promesa del rey aragonés al maestre: que cuando reinase la paz entre él y Castilla le devolvería a los castillos y lugares de Negra y de Peña de Ojós, así como todas las rentas de Negra y de la val de Ricote, asegurándole además guardar y proteger el patrimonio de la Orden como si fuese un bien personal19.
Tras estas negociaciones, que garantizaban de momento la fidelidad de los santiaguistas a cambio de las promesas que el monarca les hacía un clima de buena relación se estableció entre aquellos y Jaime II, el cual, con el deseo de que se mantuviera, aconsejó a Bernat de Sarrià que las convocatorias de las huestes del reino de Murcia que estaba llevando a cabo no pusieran en guerra a los lugares de las Órdenes20. A este estado de buen entendimiento con la Orden de Santiago contribuyó en gran manera el comendador de Ricote Juan Álvarez, aragonés, y que como hemos dicho actuó de interlocutor ante el maestre, haciendo gala de una actitud completamente leal a la causa de Jaime II. Este, a finales de septiembre, le agradeció los servicios que estaba prestando a Alfonso, rey de Castilla, y le animó a seguir con su actitud, ya que sirviendo al rey Alfonso, le servía a él mismo21.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. pp. 285-289.
- 1. Mª.T FERRER I MALLOL. Organització i defensa, pp. 34 y ss.
- 2. ACA. C. reg. 118. fol. 3v. (1301, enero. 13).
- 3. ACA, C, reg. 118, fol. 1v. (1301. enero. 11).
- 4. ACA,c.r.Jaime II. caja. 6. núm. 819. (1301, enero. 27).
- 5. Es elocuente al respecto la contestación. que a fines de 1300. dio Jaime II a las querellas presentadas por el rey de Granada por los daños que los santiaguistas le inferían: «entendiemos por el dito Bernat las querellas que vos aviades de los comendadores de los castiellos de las Ordenes. Ond vos tazemos saber que nos avemos feyto venir delant nos el comendador de Moratalla e los otros comandadores. e ellos tanbién an nos mostrado muy grandes querellas que han de los de vuestra tierra. assi que han assegurado muy bien e complidament en nuestro poder que faran luego render e satisfer todo aquello que sean tenidos a vos ni a las vuestras gentes del tiempo de la paz enca, e que vos también que fagades fazer a ellos otro tal»: ACA. C. reg. 334. fol. 6r. (1300, diciembre. 25).
- 6. ACA. c.r. Jaime II, caja 89. núm. 10.898 (1301), marzo. 7 y caja 8. num. 1110 (1301. marzo. 7). Este último documento está publicado por P GUICHARD. Un senor musulmán en la España cristiana: el «rais» de Crevillente (1243-1318). Alicante. 1976, doc. 4.
- 7. El 24 de marzo Bernat de Sarris comunicó a Jaime II que el maestre de Santiago «era vengut ab gran cavalleria entro a Feyli (Hellin), e fo ver que y vené, per ço car avia entés que yo era vengut a Ricot e als altres locs dels Ordens e avia entés que.ls teníem asseegats»: ACA. c.r. Jaime II. caja 91, núm.11.058.
- 8. ACA, c.r. Jaime II, caja l0. núms 1342 y 1343 (1301. abril, 19).
- 9. ACA, c.r. Jaime II, caja 112, núm. 325 (s.f.) (1301. abril).
-10. «Sennor, a la vostra alta senyoria fem saber que yr dissabte, que fo XXII dies anats del mes de abril, vengueren e plegaren al cortijo de Çeçe el maestre d'Uclés ab çinçents hòmens a cavall e quatre millia peons e més, e ab ballesters de mont que avien, combateren molt regrament el dit corrijo. Et esta nit entraren e preseren aquell et ay y prés el noble don Ato de Lesu que y estave ab companya. et tots quants y eren an presos e cativats e molts morts. Et segons que.ns dien. deven venir e ésser molts grans gens que venen per entrar en esta terra e que volen talar los pans...»: ACA. c.r. Jaime II. caja 10, núm. 1354. (1301, abril, 23).
-11. ACA, C, reg. 118, fols. 91v.-92r. Publicado por J. Torres Fontes. Documentos del siglo XIII, núm. CXLVI y R. SÁINZ de la Maza, La Orden de Santiago, doc. 141.
-12. ACA, c.r. Jaime II, caja 10, núm. 1351. Publicado por J. Torres Fontes. Documentos del siglo XIII, núm. CXLVII (equivoca la signatura) y R. SÁINZ de la Maza. La Orden de Santiago, doc. 142.
-13. ACA, c.r. Jaime II, caja 95, núm. 11.611 ([1301], mayo, 27).
-14. Las instrucciones que Bernat de Sarrià tenía que ar a los santiaguistas del reino de Murcia de parte de Jaime II eran las siguientes: «vos les declaretz que si don Ferrando, qui.s diu rey de Castella, venia personalment ne regne de Múrcia, en encara ses gens ne sos valedors, que nol.s acuylissen els dits locs, declarant a ells que sien certs que, si u faren, que nós pendriem los lochs que la Orde ha en nostre senyoria on que fossen»: ACA, C, reg. 118, fol. 112r. (1301, mayor, 27).
-15. Con estas palabras comunicó Bernat de Sarrià al monarca aragonés la fidelidad del comendador de Socovos: «... yo e tractats alcuns feyts ab Johan Lopis, comandador de Socovos, el qual ha voluntad de vos servir e el qual ... será a servey vostre e a profit del regne...»: ACA, c.r. Jaime II, caja 152, núm. 825 ([1301], julio, 10)
-16. Ibídem
-17. ACA, C, reg. 334, fol. 30v.
-18. ACA, C, reg. 334, fol. 30r.
-19. ACA, C, reg. 334, fol. 30r.
-20. ACA, C, reg. 122, fol. 231r.-v. (1301, agosto, 29) Cit. Mª.T. Ferrer i Mallol, Organització, p. 37.
-21. «Sepades que entendiemos que vos servides e punyades servir en aquexas partes al muy noble don Alfonso, rey de Castiella, caro cormano nuestro, e gradezemos vos lo muyto, ond vos rogamos e vos dizimos que al dito rey puynnedes servir quanto podades, que serviendo a ell provides a nos e lo que bien avedes començado, levatlo a cabo adelant, que grant bien vos en cerndrá»: ACA, C, reg. 119, fol. 32r. (1301, septiembre, 29).
1301, marzo 7. Murcia
Carta del Procurador General del Reino de Murcia, Bernat de Sarriá, a Jaime II de Aragón, notificándole que para resolver el conflicto sarraceno del Valle de Ricote, se ha entrevistado en Murcia con el arráez de Crevillente, Ahmad ibn Muhammad ibn Nudayr, y con el embajador del Reino cle Granada Cahat Acaybilli, al objeto de conseguir su compromiso a no ayudar de palabra, de hecho ni consejo a Castilla, en cuya demostración elocuente pondrán en nuestras manos cuarenta de los hombres meiores del referido ualle, en condición de rehenes.
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ARCHIVO CORONA DE ARAGÓN, Cartas Reales Dipl., Jaime II, Caj. 6, núm. 1110.
Al molt alt e poderos senyor en Jacme per la gracia de Deu rey d'Arago, de Valencia, de Murcia e compte de Barcelona e de la Santa roma Eglesia Senyaler e Admirall e Capitani general.
Yo en Bernat de Sarria besam les vostres mans me coman en la vostra gracia. Faç vos saber que quan yo parti de vos d'Ala cant, que yo trobi en Cahat Acaybilli, mitsager del rey de Granada prop de Crivillen, ques manava per vos, e yo lo fiu tornar ab mi a Murcia, e encara pregui al arrayç de Crivillen que vin guessen a Murcia ensemps per que ajudassen a endreçar lo feyt dels moros del Vaill de Ricot, e axi Senyor es endreçat aquest feyt en esta manera, que els moros del Vail de Ricot nos han a donar daçi al dijous primer vinent quarenta rahenes dels millors de la Vail, que els no acuiliran ni ajudaran de dit, de fet, ni de consell al rey de Castella, ni a les sues gens, ans lo faran mal e dan e guerra de tot Ilur poder, e si contra aço fah'ien, que les dites rahenes fossen a vos en coregudes. En les quales coses a endreçar lo dit Cahat es estat bon ajudador ab los dits moros, per que senyor vos claman merce quel aiats per escusat quant abans no es anat a vos. E vos senyor esperagat lo de mantinent e enviat ne a ell e an Segalas per tal que en Segalas sia vengut abans de Granada que yo partesca desta terra per a la Cort a Vaiencia encara per ço que dan recapte al feyt de la Corona, segons vos sabets.
Scripta en Murcia, dimart VII dies de març, anno domini millesimo tercentesimo.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1985). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. pp. 309-311.
GUICHARD, PIERRE (1976). Un señor musulmán en la España cristiana: el <
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de Crevillente (1243-1318). Alicante. (Trad. castellana de: Un seigneur musulman dans l’Espagne chrétienne: le «ra’is» de Crevillente (1243-1318), «Melanges de la Casa de Velázquez», IX. pp. 73-74.
1301-III-7 El Valle de Ricote entrega 40 rehenes a Jaime II.
La aceptación más o menos forzada de la soberanía aragonesa, merced a la promesa del monarca de que respetaría a la Orden de Santiago sus propiedades, debió hacerse más patente, como se pone de manifiesto en una carta enviada por Bernardo de Sarriá, haciendo saber al rey don Jaime II, que con la ayuda del embajador granadino Cahat Acaybilli y del «ra’is» de Crevillente ha obtenido la alianza de los musulmanes del valle de Ricote, de que ayudarán al rey de Aragón contra el de Castilla, y que en seguridad de hacerlo así le enviarán 40 rehenes «dels millors de la Vail». (Guichard, 1976). Tan alta cifra de rehenes pone de manifiesto que por aquel entonces la población debía ser importante en número.
LISÓN HERNÁNDEZ, LUIS (1983). Aproximación al pasado historico de Abarán. Editado por el Grupo "Abaran V Centenario", Abaran, p. 3
GUICHARD, PIERRE (1976). Un señor musulmán en la España cristiana: el <
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de Crevillente (1243-1318). La Carta en Murcia a 7 de marzo, Anno Domini MCCC.
1301-III-8 Ayuda del ra’is de Crevillente.
Fue durante el mandato de Juan Ávarez cuado el 8 de marzo de 1301 Benat de Sarriá comunicó a Jaime II que había logrado que el mensajero del rey de Granada En Chat Ataybellis, así como el arráez de Crevillente, fuesen con él a Murcia para ayudarle a componer el asunto de los moros del valle de Ricote, comprometiéndose éstos con unos rehenes a no ayudar al rey de Castilla, antes dañarle en cuanto pudieran.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, R., La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La Encomienda de Montalbán (1210-1327), Zaragoza, 1980. p. 174
1301-IV-26, Valencia.- Jaime II al maestre de la O. de Santiago. Sobre su intervención en el reino de Murcia.
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ARCHIVO CORONA DE ARAGÓN, reg. 118, fols. 91v.-92r.
Don Jayme, etc. Al noble don Johan Osoreç, maestre de la Orden de la Caualleria de Sant Yago, salutem et dilectionem. Auemos entendido por cierto que uos con gent de cauallo e de pie sodes entrado en el regno nuestro de Murcia e auedes combatido el castiello e el logar de Çieça e muertos e presos caualleros e otros homnes de la nuestra gent, de la qual cosa nos maraueyllamos muyto, e aun nos han dado a entender que uos uenides con uolentat de fazer mal en los nuestros logares del dito regno lo [qual] nos no cuydamos que fiziessedes por ninguna manera, porque uos requerimos e uos dezimos e uos rogamos que desagui uos lexedes e cessedes de fazer mal e dayno a nos o a nuestras gentes e a nuestros regnos. En otra manera, seet cierto que si uos desto no uos querades lexar e faziades mal [en] los nuestros logares ni a nos ni a nuestras gentes, nos nos end tornaremos a todo aquello que la uestra Orden ha en la nuestra senyoria. Et nos queremos saber los que uenides fazer mal en los nuestros logares del dito regno de Murcia e saber ende vestra voluntat e si [uenides] por la dita razon e porque uos sodes mouido a fazer esto. Et sobre este fecho embiamos a uos a Garçia Lorenço, comendador de [ ] uestra Orden, qui uos dira nuestra voluntat, al qual creades dal lo que uos end dira de part nuestra. Et si uos non uenides por el sino por razon de los [uestros] logares reçebir o estableçer, saber que nos auemos mandamiento feyto al amado conseyllero nuestro en Bernet de Serria, procurador del regno de Murcia, qui deue ir luego alla, que si uos aquello [ ] vos nos fue prometido queredes façer, ell se auienga con uos que ell de part nuestra faga en tal manera que dayno non reçibades en los nuestros logares.
Datum Valencie, VIº kalendas madii anno predicto. P. Martín, mandato regis facto per Barnardum de Serriano.
TORRES FONTES, JUAN (1963). Documentos de Alfonso X el Sabio, Codom 1, Murcia. pp. 150-151
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, R., La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La Encomienda de Montalbán (1210-1327), Zaragoza, 1980, nº 141, p. 334
1301-V-27. El maestre reclama la devolución de Negra.
Carta del 27 de mayo de 1301 del Maestre de la Orden de Santiago, D. JUAN OSORES, al rey Jaime II de Aragón, en su condición de Adelantado en Andalucía por Castilla, reclamando la devolución de los lugares y castillos (Negra, Ricote, Aledo y Segura entre otros) que le fueron arrebatados por sus tropas en el Reino de Murcia, si desea que le presten homenaje por la tenencia de los mismos, como lo tendrá por el de CIEZA, defendido por sus caballeros por ser propiedad de la Orden de Santiago.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 118, fol. 91r.-v.
Al muy noble sennor don Jayme por la gracia de dios rey de Aragón, de Valencia e de Murcia, conde de Barcelona, de la Santa Yglesia de Roma senyero, almirante e capitan general. Nos, don JOHAN OSORES, por esa misma gracia Maestre de la Orden de cavallería de Santiago, ADELANTADO de Andalucia, vos besamos las manos e nos encomendamos en vuestra gracia como a sennor de qui attendemos bien e mucha merçed e a quienn serviremos en todas las cosas que podiessemos e sopiessmos. Vimos vuestra carta que nos enbiastes con Garci Lorenço, nuestro frayre. E sennor, a lo que vos dieron a entender que nos con gente de pie e de cavallo que entramos en el vuestro Reyno de Murcia con voluntad de fazer mal en el dicho Regno e que combatiemos el lugar de ÇIECA, bien creemos que la vuestra nobleza sabe que es aquello que y fezimos. Et por la obra paresce con qual talante nos en el Regno de Murcia entramos e que ninguna cosa non vos y deserviemos. Et Cieça punnamosla en cobrar, porque era nuestra, Ca, pues nos ni nuestra orden a vos non vos deserviriamos, tenemos que non avemos por que perder lo nuestro.
Otrossi, sennor, oymos lo que el dicho Garci Lorençio nos dixo de vuestra part por la creeçia e por quanta mercad nos embiastes prometer, gradesca vos lo dios e sennor Santiago e trayo nos a tiempo que vos lo podiamos servir. Pero, sennor, en fecho del omennage que nos el demandava de vuestra parte de los Castiellos, que lo non podemos fazer, mas, sennor, sed seguro mndandonos entregar Niegra e todo lo al que nos fue tomado, de nos ni de los nuestros castiellos no vos verna deserivio nin danno a la vuestra tierra, salvo si acaeçese que el cuerop del rey don FERNANDO entrase al Regno de Murcia, en la qual cosa si acaeciese vos daremos a entender en como avemos talant de servir Et sennor sea la vuestra merced mandadnos dar e emparar todo lo nuestro, ca mill cavalleros freyres e fijosdalgo qui son en nuestra Orden para cada dia fueron fechos a servicio de dios e de los reyes e a defendimiento de a Christiandad si viesen perder las alimosnas que les fizieron los reyes onde vos venides e do ellos an a guarecer, no podia seer que on punnasen en las defender. Et sennor, nos somos cietos en la vuestra gran nobleça que non auerredes que pedamos lo nuestro e nos faredes merced porque nos podamos vivir en aquel lugar porque nos fuemos fechos. Et sennor, pedimos vor por merced que embiedes mandar a los vuestros oficiales del Reyno de Murcia que non consientan movernos pleito maliciosamente fasta que nos podamos embiar alla nuestro producrador que a la vuestra merced guarde e nuestro derecho. Ca sennor, porque veen que la tierra esta en este estado mucho se atreven a demandar algunas cosas de la Orden que no ay derecho ninguno, segund vos mostraremos quando fueremos oydos a la vuestra merced.
Dada en Ucles, XXVII dias de mayo, era de mill CCCXXX nueue annos.
ESTAL, JUAN MANUEL DEL (1985). El Reino de Murcia bajo Aragón (1296-1305), Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. pp. 325-326.
TORRES FONTES, JUAN (1969). Colección de documentos para la Historia del Reino de Murcia, vol. II, núm. CXLVII, pp. 151-152.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, R. (1980). La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La Encomienda de Montalbán (1210-1237), Zaragoza, no. 142, pp 334-335.
1301-mayo. El maestre continua reclamando posesiones de la Orden.
En el mes de mayo de 1301, el maestre continuaba reclamando las posesiones de la Orden en el reino ocupado, algunas de las cuales escapaban a su control debido al carácter marcadamente proaragonés de sus comendadores. Este fue el caso de Juan Álvarez, comendador de Ricote, a quien Jaime II agradecía sus servicios el 20 de abril de 1302. En tal estado de cosas, las posesiones santiaguistas en el reino de Murcia peligraban; más aún cuanto que algunas de ellas eran sacadas por el monarca de la jurisdicción santiaguista y concedidas a algún noble adicto, como fue el caso de Negra concedida a Bernat de Sarriá en recompensa por sus servicios.
RODRIGUEZ LLOPIS, MIGUEL (1985). La expansión territorial castellana sobre la cuenca del Segura (1235-1325). Miscelánea Medieval Murciana, vol. XII. p. 123
1301-VII-19. Lleida.
Jaime II promete a Juan Osores, maestre de Santiago, que en cuanto reine la paz entre él y Castilla le devolverá el castillo de Negra, que concedió al procurador del reino de Murcia Bernat de Sarrià, y el de Ojós, que el propio maestre ha mandado entregar a dicho Bernat por medio del comendador de Ricote Juan Alvarez. También le promete las rentas de Negra y del Valle de Ricote, y tener en paz estos lugares.
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ARCHIVO DE CORONA DE ARAGÓN, Reg. 334, fol. 30r.
Sepan todos quantos esta carta verán que nos, don Jayme, por la gracia de Dios rey de Aragón, de Valencia e de Murcia, conde de Barcelona, prometemos a vos, honrado e religioso don Johan Osores, maestre de la Orden de la cavallería de Sant Yago, absent, assí como si fuéssedes present, que nos rendremos e livraremos a vos, o a qualquier que será maestre en aquell tiempo, o a los frayres qui por vos o por el maestre qui será en aquel tiempo serán enbiados a reçebir, los castiellos e logares de Negra e de la Peyna de Xoys en aquel tiempo que sea paç entre nos e aquel qui regnará en Castiella, el qual castiello de Negra tiene por nos el amado conseyllero nuestro en Bernat de Sarrián, procurador del regno de Murcia, el qual castiello de la Peyna de Xoys vos avedes mandado livrar al dito en Bernat de Sarrián por Johan Alvareç, comandador de Ricot. Aún vos prometemos que nos vos mandaremos dar luego e responder de todas las rendas del dito logar de Negra e de la vayl de Ricot e tener en patz aquellos logares. Aún vos prometemos que guardaremos todos los logares e bienes e cosas vuestras e de la Orden que son en nuestra senyoría bien, assí como las nuestras cosas propias.
En testimonio de la qual cosa, fiziemos fer esta carta e seellar con nuestro siello colgado.
Dada en Lérida, XIX días andados del mes de julio, en el ayno de Nuestro Senyor de mil e CCC e uno.
Petrus Martin, mandato regio.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. pp. 296-297
1302. Inestabilidad en el reino de Murcia.
Y es que a Jaime II le interesaba mantener la adhesión de sus incondicionales, puesto que algunos ricos hombres de Aragón ya se habían desavenido de él y la inestabilidad en el reino de Murcia, a causa de la falta de soldados, la escasez de vianda en los castillos y las amenazas continuadas de ataques castellanos, empezaba a ser preocupante, pese a que durante el resto de aquel año se mantuvo una cierta calma militar, así como el buen entendimiento con los santiaguistas.
En efecto, a comienzos del año 1302 Jaime II y el comendador de Ricote, Juan Álvarez, prosiguiendo sus buenas relaciones, se escribieron y enviaron emisarios para tratar asuntos comunes1. Sin embargo, a finales de febrero, y por causas que desconocemos, dicho comendador desconfió de Jaime II al creer que estaba poniéndose de acuerdo con Castilla, recelo que transmitió al propio monarca. Este. para disipar sus dudas y tranquilizarle, le escribió manifestándole lo equivocada que era su sospecha: «nos, adobo nenguno no avemos feyto con Castiella ni vos en tal temer, ante seet cierto que es nuestro entendimiento de perseverar e levar los feytos más enfortidament que nunca en ayudar al muy alto rey don Alfonso de Castiella e infant don Fernando su hermano, caros cormanos nuestros, en la demanda que han en Castiella·». Por todo ello le instaba a servir a dichos rey e infante, de los cuales, y también de él mismo, recibiría como contrapartida «muyto bien e muyta mercé»2.
No sólamente el comendador de Ricote mantenía su lealtad a Jaime II, sino también el comendador de Aledo, Centón Ruiz, al que el monarca agradeció igualmente sus servicios a la causa de Alfonso de la Cerda3.
El apoyo que Jaime II estaba recibiendo de los santiaguistas en aquellos momentos era realmente importante ante los rumores de que los castellanos se preparaban para entrar en el reino de Murcia durante el próximo verano4. El monarca pidió ayuda a sus súbditos, y también a todos los del reino de Castilla «que la boz e carrera del muy noble rey don Alfonso de Castiella querrán tomar»5, destacando de nuevo en aquellos momentos los servicios que el comendador de Ricote dispensaba a Alfonso de Castilla y que Jaime II le agradeció una vez más6.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. pp. 289-290.
- 1.El 14 de febrero Jaime II escribió a Juan Álvarez, comendador de Ricote, pidiéndole diera crédito a su escudero Rodrigo de Biscarra, que acudía a su presencia para tratar algunos negocios: ACA, C, reg. 123, fol. 5r.
- 2. ACA, C, reg. 334, fol. 49r. (1302, febrero, 23).
- 3. ACA, C, reg. 334, fol. 49v. (1302, febero, 23).
- 4. Antes los rumores de los preparativos que se hacían en Castilla, Jaime II ordenó a su procurador en Murcia Bernat de Sarrià pusiese guardas en los castillos: ACA, C, reg. 123, fol. 37v. (1302, marzo, 8).
- 5. ACA, C, reg. 123, fols. 102v.-103r. (1302, abril, 19).
- 6. ACA, C, reg. 123, fol. 103r. (1302, abril, 20).
1303. Jaime II. Las relaciones con la Orden de Santiago entran en crisis.
Los preparativos para una campaña militar prosiguieron durante los primeros meses de 1303, produciéndose el 3 de abril el nombramiento de Pere de Montagut en la procuración del reino de Murcia1, en substitución de Bernat de Sarrià, a quien le siguió confiando el asedio de Mula.
Por lo que respecta a los santiaguistas, nos consta que Jaime II continuó protegiéndoles durante toda la primera mitad de aquel año, cursando el día 26 de mayo dos disposiciones a su favor: que en los lugares de la Orden de Santiago en Murcia no se exigieran las cenas, a no ser como se las exigían en época de los reyes de Castilla, y que el procurador y oficiales de Murcia no causasen daño alguno al valle de Ricote, Pena de Ojós, Negra y Cieza, a los que concedía su guiaje2. Sin embargo, estas disposiciones no iban a evitar que muy pronto las circunstancias políticas llevasen a los santiaguistas del reino de Murcia a retirar definitivamente su apoyo a Jaime II.
En efecto, los rumores de un ataque castellano aumentaban y en septiembre Bernat de Sarrià informó a Jaime II que, según le habían dicho, Fernando IV de Castilla, personalmente o enviando una compañía, llegaría pronto para recibir el valle de Ricote y todos los demás castillos que las Ordenes tenían en el reino de Murcia3. Tal como hemos podido comprobar a través de la documentación, esta noticia coincidió. al igual como había sucedido a mediados de 1300, con un cambio radical en la conducta de los santiaguistas de Murcia, los cuales, alentados por la anunciada ayuda castellana, decidieron retirar su apoyo a Jaime II. Este cambio de postura se vio favorecido, además, por el fallecimiento del comendador de Ricote Juan Álvarez, aragonés, y que tan buenos servicios le había prestado. Tanto su sucesor Juan López, como los comendadores de Cieza y Aledo, empezaron a causar al reino daños tan graves, que Jaime II no pudo por menos que denunciarlos al propio maestre con estas elocuentes palabras: «los comendadores qui tienen agora los castiellos de la Orden vuestra que son en el regno nuestro de Murcia, an feyto et fazen cada dia muytas terrerías et daynos et agraviamientos a las nuestras gentes del dito regno et vierne end por esto grant destorbo a nos et mal al dito regno4». Concretamente sabemos que el comendador de Aledo Centón Ruiz y sus gentes, cambiando radicalmente el comportamiento que habían tenido, agraviaban a los de Lorca y daban cobijo en el castillo a almogávares y castellanos, que insidiaban y capturaban a los aragoneses5. Otro de los perjudicados por el comportamiento del comendador de Aledo fue Ramón de Mula, a quien sin ninguna razón quitó 80 yeguas y otras bestias que, junto con otros compañeros, sacaba de Castilla, dando muerte a alguno de ellos. Jaime II, quejoso de la actuación del comendador porque había cometido el robo «en deserviçio nuestro», rogó al maestre que le obligase a devolver lo sustraído y le castigase por ello6.
Jaime II, aprovechando la notificación que hacía al maestre Juan Osores de los males que los comendadores le estaban causando, le rogó encarecidamente que encomendara estos castillos a freires de Aragón, renovando su propuesta de que fuera el comendador de Montalbán, en aquel momento Artal de Huerta, quien los tuviese, lo que evitaría que se produjesen daños «ni a nos ni a nuestra tierra».
Antes de saber la respuesta del maestre y sin duda para ganarse su favor, Jaime II decidió restituir Negra, que a fines de 1301 había prometido devolver a la Orden cuando reinase la paz con Castilla, lo que todavía no había sucedido. Así pues en septiembre ordenó a Bernat de Sarrià, que como hemos comentado poseía este castillo por la donación que le había hecho en premio a sus servicios, que lo restituyese al comendador de Ricote Juan López7; sin embargo, al fallecer éste por aquellas fechas, el rey ordenó entonces lo entregara al comendador de Montalbán Artal de Huerta, no como a comendador, sino con carácter personal, con lo cual Negra seguía sin ser devuelta a la Orden8.
Conocemos la respuesta del maestre Juan Osores a las propuestas de Jaime II a través de una carta que le envió el 30 de diciembre9. A través de ella pedía al monarca que tuviera bajo su protección los bienes santiaguistas y le exigía que entregara el castillo de Negra al freire Miguel Pérez, que le enviaba con su carta. Además, como Jaime II, en contra de la política de alianza seguida años atrás con los moros de Ricote, les había aumentado los tributos, le pidió también que no hiciera ni consintiera hacer tuertos a sus vasallos de Ricote, los cuales nunca habían pechado por tener privilegios y franquicias. Por último, se excusaba por no poder acudir al reino de Murcia, como era su intención, para verse con el procurador y tratar del comportamiento de sus vasallos, ya que debía acudir rápidamente ante el rey de Portugal que le había convocado, pero le prometía acudir en breve y le aseguraba que todos los lugares de la Orden que estaban bajo su dominio no le harían daño. Con estas palabras el maestre daba su negativa a la propuesta de Jaime II de colocar los castillos santiaguistas de Murcia bajo la dirección de la Encomienda de Montalbán.
SÁINZ DE LA MAZA LASOLI, REGINA (1997). Los Santiaguistas del Reino de Murcia durante la ocupación aragonesa (1296-1304). Institución Milà y Fontanals. CSIC. Anales de la Universidad de Alicante. Departamento de Historia Medieval, Nº 11/1996-1997. Congreso Internacional Jaime II, 700 años después. Actas. Alicante. pp. 290-292.
- 1. Mª T. Ferrer, Organització y defensa, doc. 28
- 2. ACA, C, reg. 128, fol. 143v. (1303, mayo, 26).
- 3. ACA, c.r. Jaime II, caja 100, núm. 12.519. Publicado por A. Giménez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza, 1932, doc. LXXXII (parcial) y caja 101, núm. 12.552 ([1303], septiembre, 10).
- 4. ACA, C, reg. 130, fol. 170r. (1303, octubre, 29). Publicado por R. SÁINZ de la Maza, La Orden de Santiago, doc. 156.
- 5. Jaime II ordenó al comendador que no consintiera los males que sus gentes estaban infiriendo a los de Lorca: ACA, C, reg. 129, fol. 107v. (1303, octubre, 3).
- 6. ACA, C, reg. 130, fol. 201r. (1303, diciembre, 1).
- 7. AHN, carp. 293, núm. 4. Publicado por J. Torres Fontes. Codom, II, doc. 151.
- 8. ACA, C, reg. 201, fol. 56v. Publicado por R. SÁINZ de la Maza, La orden de Santiago, doc. 157. El 1 de noviembre Jaime II notificó al comendador de Montalbán Artal de Huerta los ruegos que había hecho al maestre de que le encomendara los castillos de la Orden en el reino de Murcia, así como su decisión de que el castillo de Negra pasase a sus manos: ACA, C, reg. 130, fol. 173r. Publicado por R. SÁINZ de la Maza, La Orden de Santiago, doc. 158.